Restauración y Decoración, un soplo de aire fresco

02 Mar Restauración y Decoración, un soplo de aire fresco

La Pata Coja Tienda de Restauración en Burgos

“Como en cada verano, a la Señora Pata le dio por empollar y todas sus amigas del corral estaban deseosas de ver a sus patitos, que siempre eran los más guapos.  Llegó el día en que los patitos comenzaron a abrir los huevos poco a poco y todos se juntaron ante el nido para verles por primera vez. Uno a uno fueron saliendo hasta seis preciosos patitos. Tardaron un poco en darse cuenta de que un huevo , el más grande de los siete , aún no se había abierto. Los allí presentes concentraron su atención en el huevo que permanecía intacto, también los patitos recién nacidos, esperando ver algún signo de movimiento. Al poco, el huevo comenzo a romperse y de el salió un sonriente patito , mas grande que sus hermanos , pero ¡oh , sorpresa! , muchísimo más feo y desgarbado que los otros seis…”

Así comienza el cuento de “El patito feo” de Hans Christian Andersen, que tiene mucho que ver con la historia de María Torrón, María Rodríguez y su tienda de Restauración y Mobiliario Vintage, “La Pata Coja” en Burgos, concretamente en Calzadas 43, donde transforman y restauran todo tipo de piezas, con su estilo y a tu medida. Se trata de otro ejemplo de negocio bien ubicado en Burgos que aporta un aire novedoso al mundo de la restauración, el diseño y la decoración.

Si ya has alquilado, vendido o comprado un piso, has abierto un local o te has lanzado a poner en marcha una tienda, toca darlo a conocer y lo más importante es darle un toque personal, innovar y conseguir que un nuevo espacio adquiera una esencia única. Si te sientes identificado en estas palabras ¡sigue leyendo!

Emprender en el mundo de la Restauración

 

Ellas recogen, compran, encuentran o rescatan muebles y otros objetos que, al igual que el patito feo no llegan a sus manos con el mejor de los aspectos, pero ellas les dan una segunda oportunidad, los restauran y los convierten en un maravilloso cisne pero sin perder la esencia original ya que de las imperfecciones se sacan a veces las cosas más bonitas. Estas dos chicas decidieron juntar creatividad y conocimientos para emprender una nueva aventura, María Rodríguez y María Torrón son amigas y compañeras de profesión, una buena combinación a la hora de embarcarse en un nuevo proyecto.

Escaparate tienda La Pata Coja en BurgosLas dos han estudiado Restauración y han ejercido, pero siempre se han dedicado a temas relacionados con la pintura o la escultura lo que les ha permitido poco a poco, enfocar sus habilidades y gustos hacia el mundo de la decoración, el diseño, la restauración y la creación de piezas propias. “Mi padre es tapicero así que podría decirse que he ido empapándome de todo esto desde pequeña”, comenta María.

Todo comenzó en un momento en el que ninguna de las dos tenía trabajo, pero gracias a la experiencia con la que ya contaban sabían a lo que se querían dedicar, así que con una mezcla de ilusión y algo de incertidumbre decidieron lanzarse a la piscina y por lo que parece se la encontraron llena porque este mismo mes “La Pata Coja” cumple dos años. “Ya habíamos trabajado juntas, y sabíamos que lo queríamos seguir haciendo por lo que así surgió la idea de empezar a construir este proyecto entre las dos”, explican.

Decoración, restauración, diseño y creaciones propias

 

“Acondicionamos el local, lo pintamos y con ayuda de familiareMueble de la tienda de Restauración La Pata Cojas y amigos fuimos dándole forma a nuestra pata coja”, comentan. Las dos marías son un claro ejemplo de como va abriéndose camino un negocio, con poco presupuesto y mucho cariño. “Siempre hemos tenido el apoyo de nuestra gente que nos ayudaron desde el principio, y luego también estaban los que pensaban que nos íbamos a dar de bruces”, dicen.

La novedad de “La Pata Coja” y algo que la diferencia de otras tiendas de muebles, es que todos los días son diferentes, María Torrón y María Rodríguez han conseguido darle un soplo de aire fresco al mundo de la restauración, algo muy necesario en este sector.

“Las piezas nos llegan de particulares, de amigos, nos las encontramos por ahí o las creamos nosotras mismas, por eso siempre que alguien nos dice que le gusta algún mueble, pero que no está seguro de si llevárselo o no, siempre le decimos que se lo lleve, porque puede que mañana ya no esté y no vamos a encontrar nada igual, nuestras piezas no vienen de ninguna fábrica, suelen ser únicas y muy personEscaparate de la tienda de Restauración La Pata Coja en Burgosales“, comentan.
“El nombre del negocio surgió dándole vueltas con un amigo, la típica lluvia de ideas, y  entre todos llegamos a la conclusión de que era el nombre perfecto por dos razones: la primera porque las piezas que caen en nuestras manos suelen tener algún desperfecto, alguna “pata coja” que nosotras tratamos de arreglar o transformar, y el otro motivo es  porque así empiezan muchos proyectos, como un patito feo que poco a poco, con esfuerzo, ganas, ilusión, creatividad y paciencia se va conviertiendo en cisne”, explican.

“El patito se introdujo incrédulo en el agua transparente y lo que vio le dejo maravillado. ¡Durante el largo invierno se había transformado en un precioso cisne!. Aquel patito feo y desgarbado era ahora el cisne más blanco y elegante de todos cuantos había en el estanque”

 

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